domingo, 10 de junio de 2012

Los designios del destino

Si uno no aprendiese con el tiempo a respetar los designios del destino, a aceptar lo que no se entiende sin resignación pero con entereza, y a seguir luchando por lo que amamos, seríamos eternos caprichosos, siempre listos a imponer nuestro criterio de las cosas, nuestro deseos, y en definitiva, no lograríamos aprender nada de nuestro paso por la vida.

Bessie MacNichol


               

La famosa búsqueda del hombre perfecto

Las causas perdidas...que tema ese.
Las mujeres somos especialistas en pretender curarlas, solucionarlas.
Vamos contra viento y marea. Sobre todo si hay MUCHO VIENTO y MUCHA MAREA.
A veces, cuando las cosas son simples, sencillas, claras, nos resultan poco atractivas. Pero basta con que se nos presente un hombre complicado, allí vamos. A intentar cambiarlo.
Es casi imposible encontrar a una mujer que no quiera cambiar a un hombre al que dice amar.
Entonces uno puede preguntarse:
¿Qué buscamos las mujeres en los hombres que amamos?
¡¡¡La respuesta parece rarisima!!!
Buscamos cambiarlos
Si, transformarlos en seres mezcla de George Clooney y Brad Pitt, con la inteligencia de Einstein, y la comicidad de Woody Allen.
Pero ojo, no toleraríamos, con seguridad, a ninguno de estos personajes, EN SU TOTALIDAD.
Por ejemplo, no nos aguantaríamos la característica falta de compromiso de Don George, ni la extravagancia de Einstein a la hora de decidir un viaje de vacaciones, o una compra de supermercado. 
Con Brad la cosa parece algo distinta. Es como mas normalito, o mas perfecto.

Christine Comyn









La autoestima

La autoestima siempre es en relación a la historia y al entorno. 
Y por lo tanto es una medida relativa. Se va actualizando con el tiempo y las experiencias.
Nuestro autoestima es nuestra medida de nosotros mismos, en relación a lo que nos rodea.

Caravaggio

Nuestras alegrías

Los otros seres humanos no son los causantes de nuestras alegrías ni de nuestras desdichas. En todo caso, las comparten, y hasta las motivan.
Los hacemos cargo muchas veces de este lugar de causarlas, que debería ser de nuestro exclusivo privilegio.
Darle la llave de nuestra alegría a otro ser humano, es como poner la llave de nuestra casa en manos de un desconocido.

Teodor Axentowicz

Hoy quizás, vos y yo...

 Vos no sos el dueño de la música que mas amo, aunque la haya conocido con vos, disfrutado a tu lado.
Ni tampoco sos dueño de la felicidad que viví a tu lado. Uno suele cometer el error de atribuir a los otros los momentos de placer y disfrute que logramos experimentar junto a ellos.
Los momentos que uno disfruta los disfruta porque tiene la capacidad de hacerlo. De haber sido capaces ambos de ser felices juntos y de habernos dado cuenta de ello, hoy quizás, vos y yo, seríamos ambos dueños de compartir ese momento.

Munch

Certezas


Cuando nos quitan la cultura del esfuerzo nos cercenan la libertad


Vittorio Corcos

La vida y los deseos



Mientras se prepara uno para la llegada de las mejores cosas de la vida, es importante ir dedicándose a realizar lo que uno desea.


Henry Potthast

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